El amoniaco es uno de los combustibles mejor posicionados para la reducción de las emisiones del transporte marítimo en un futuro. Se trata de una fuente de energía limpia que no emite CO2 durante su combustión y que se espera que tenga una gran demanda.

Por ejemplo, en Japón se necesitarán unos tres millones de toneladas de cara al año 2030 y aproximadamente 30 millones en 2050. En este contexto, MOL ha iniciado un proyecto junto a Namura Shipbuilding y Mitsubishi Shipbuilding para el desarrollo de un buque de gran tamaño para el transporte de amoniaco, que estará a su vez propulsado por este combustible.

La naviera establecerá una hoja de ruta colaborativa con cada uno de sus socios para el desarrollo de la motorización principal, que utilizará el amoniaco como combustible principal.

Esto coincide con sus aspiraciones para comenzar a utilizar buques de cero emisiones netas a lo largo de esta década y alcanzar el objetivo de cero emisiones en el año 2050.

De hecho, el mes pasado también firmó un memorándum de entendimiento con MAN y Mitsui E&S Machinery para la adquisición de un motor principal propulsado por amoniaco que aún se encuentra en desarrollo.