La RFID proporciona mayor visibilidad del stock de almacenLa cadena de suministro de productos electrónicos de consumo como televisores, cámaras digitales, videojuegos o teléfonos móviles es muy compleja. A menudo, el flujo de mercancías proviene de múltiples fuentes, incluyendo los fabricantes y las plantas de ensamblado. A partir de ahí, el producto va a los proveedores de logística, para su transporte y la entrega a los almacenes desde donde se envían a los puntos de venta, donde son codificados antes de su exposición en las tiendas o en los lineales de los retailers, para la venta.

En todo este proceso, además de la complejidad de la propia cadena de suministro, hay una gran variedad de artículos con un alto valor unitario. Además muchos de estos productos son de reducidas dimensiones, lo que los hace mucho más susceptibles a vulnerabilidades potenciales a lo largo de la cadena de suministro, como el robo o la pérdida.

Al inicio del proyecto piloto, denominado i.trace, Samsung y Sony seleccionaron un total de 89 artículos, incluyendo cámaras digitales, televisores y teléfonos, que representaban una amplia gama de productos, que estaban siendo distribuidos a través de la red de DHL. En total, más de 14.000 unidades fueron etiquetados mediante etiquetas con RFID, para su distribución a las tiendas Saturn, del grupo alemán Metro, en Italia.

Trazabilidad total

La trazabilidad con RFID comienza cuando DHL recibe productos de Samsung y Sony en dos lugares de depósito que sirven como áreas de almacenamiento para productos de alto valor, donde los productos son inspeccionados y embalados.

Todos los palets con productos de estos fabricantes destinados al minorista, son etiquetados con una etiqueta RFID, que permite que cada uno de los productos electrónicos sean monitorizados en cada paso.a lo largo de toda la cadena de suministro hasta su venta al cliente fina

Los palets son escaneados mediante antenas RFID que supervisan la salida de mercancías desde el área de almacenamiento, de forma que pueden leer hasta 300 etiquetas por palet. Así desde la plataforma de salida, donde se ubican los palets, cada producto se traza e identificada desde el picking, a la fase de carga en el vehículo y hasta su llegada al centro de venta a l por menor.

A su llegada al almacén del minorista, los palets son nuevamente escaneados mediante antenas RFID, que controlan de forma totalmente automática la mercancía entrante, e igualmente ya en la tienda, una segunda puerta de acceso controlado mediante RFID entre el almacén y la sala de ventas chequea los números de serie individuales de cada unidad de producto que se traslada a las estanterías del punto de venta.

Aumento de la visibilidad en toda la cadena

El resultado final del proyecto i.trace ha sido una reducción en el tiempo de preparación de pedidos y en el envío, debido fundamentalmente a una reducción del tiempo dedicado a las inspecciones y a la logística de los envíos.

Sony y Samsung registraron una reducción del 30% en los tiempos de preparación de los pedidos y de las consiguientes inspecciones, como consecuencia del aumento de la seguridad para la cadena de suministro y de la disminución de los errores por la incorporación de la RFID a nivel de artículo.

Igualmente se redujo el stock en tránsito al mejorar la visibilidad a lo largo de toda la cadena.

A nivel minorista, la tienda ganó en una mayor eficiencia en las operaciones de recepción con una mayor visibilidad del stock de almacén.

El etiquetado de productos con etiquetas RFIF a nivel de unidad, permite la posibilidad de reducir el stock de productos disminuyendo al mismo tiempo la posibilidad de obsolescencia, algo muy relevante en ciertos productos.