Ante el reto que implica la próxima entrada en vigor con el cambio de año de las exigentes normativas en materia de combustibles marinos de la OMI, las navieras de todo el mundo están realizando movimientos para intentar cumplir las nuevas normas.

En este contexto, MSC ha anunciado que, tras haber completado una serie de pruebas con biocombustibles con mezclas al 10%, está en condiciones de dar un paso más y empezar a utilizar también de manera habitual mezclas al 30% que, de hecho, ya emplea en sus buques que hacen escala en el puerto neerlandés de Rotterdam.

Con el uso de estas mezclas de biocombustibles, la naviera espera conseguir una reducción de sus emisiones de CO2 que oscilará entre un 15 y un 20%, aunque con la vista puesta en potenciales recortes de hasta un 90%.

Esta medida se inserta dentro del plan de reducción de emisiones contaminantes que tiene en marcha la naviera y del que forman parte, entre otros aspectos, la modernización y mejora de su flota, con las que ha conseguido un recorte en sus emisiones de CO2 de un 13%, principalmente debido al incremento de la capacidad media de sus buques, que ha pasado de los 2.500 TEUs en 2003 a los 6.500 TEUs del pasado 2018.