Los último cinco portacontenedores de 23.000 TEUs que ha encargado MSC al astillero surcoreano Daewoo elevan su cartera de pedidos a un total de 16 buques, que suman 305.352 TEUs, según las cifras que maneja Alphaliner.

Con la suma de estas últimas embarcaciones, que se habrán incorporado en su totalidad a la flota en agosto de 2021, el operador rozará los cuatro millones de TEUs de capacidad, incluyendo los buques fletados, en línea con la capacidad de Maersk, que no pretende incrementarla.

Esta estabilidad ayuda al operador danés a mantener unos niveles de utilización elevados y reducir sus costes unitarios. Actualmente, su flota ofrece unos 4,2 millones de TEUs de capacidad, pero esto se debe a que numerosos buques se encuentran los astilleros para la instalación de ‘scrubbers’, lo que le ha obligado a alquilar un número de buques mayor del habitual.

A diferencia de su socio en la alianza 2M, Maersk mantiene una visión conservadora en cuanto a sus encargos, que suman 45.000 TEUs. También hace tiempo que dejó de ser el operador con el buque más grande en su flota, un honor que ahora tiene MSC con su MSC Gülsün, de 23.765 TEUs de capacidad, que opera entre Asia y el norte de Europa.

Planes futuros

Con la naviera ítalo-suiza amenazando su largo reinado en la industria, es posible que el operador danés se sienta impulsado a reconsiderar su estrategia en cuanto a la capacidad, lo que podría llevarle a realizar nuevas adquisiciones para favorecer su crecimiento, tras la compra de Hamburg Süd.

Por contra, los planes de MSC se centran en hacer crecer su línea principal de negocio, para lo que necesita ser más agresiva en el mercado con estas inyecciones de capacidad adicional. Su alianza con Maersk en enero de 2015 ha supuesto un impulso mucho mayor para esta naviera que para su socio, lo que está generando una gran preocupación para el operador danés.

Por ejemplo, ante los nuevos límites de azufre de la OMI, MSC optó desde el principio por la instalación de ‘scrubbers’, mientras que Maersk apostó fuerte por los combustibles bajos en azufre y posteriormente, ha visto que era un error. En cualquier caso, sigue estando en su mano el ganar la batalla, si aprovecha su situación de superioridad actual.