Para responder al impacto del Covid-19 en sus operaciones, MSC lanzó a finales de marzo un nuevo servicio de carga flexible bajo el nombre de ‘Suspensión de Tránsito‘, que garantiza que los productos se puedan enviar hacia sus destinos lo antes posible y proporciona un flujo de mercancías más fácil.

Este nuevo programa incluye la utilización de varios puertos como centros de transbordo en Asia, Medio Oriente, Europa, África y América. La conexión con América estará garantizada a través de las instalaciones de Freeport, en Bahamas, y Rodman, en Panamá, mientras que con el norte de Europa, se realizará a través de Bremerhaven, en Alemania, Klaipeda, en Lituania, Tekirdag, en Turquía y Gioia Tauro, en Italia.

Para la distribución de mercancías en Asia, el puerto de transbordo será el de Busán, en Corea del Sur, y para llegar hasta África, se utilizará el de Las Palmas, el de Lomé, en Togo, y el de King Abdullah, en Arabia Saudí. Inicialmente, el puerto de Las Palmas no estaba incluido en este servicio, pero la naviera ha decidido ampliarlo con esta conexión en España.

Gracias a este nuevo servicio, MSC espera generar ahorros potenciales en costes de almacenamiento en destino y, al tiempo, liberar espacio en las fábricas y almacenes de origen para evitar excesos de inventario.