El consorcio europeo BioLNG EuroNet, integrado por Shell, DISA, Scania, Iveco y CNH Industrial Capital Europe, bajo las marcas Iveco Capital y Nordsol, se ha comprometido formalmente a impulsar el uso del Gas Natural Licuado como combustible en el transporte por carretera mediante una nueva infraestructura que asegurará su utilización a largo plazo y su adopción de forma masiva.

El proyecto, financiado por la Unión Europea, supondrá la puesta en circulación de 2.000 camiones a GNL, la construcción de una planta de producción de BioGNL en los Países Bajos, y la apertura de 39 estaciones de repostaje en Bélgica, Francia, Alemania, los Países Bajos, Polonia y España.

La idea es construir una gasinera cada 400 km a lo largo de la red principal de carreteras entre España y Polonia. El Gas Natural Licuado es un combustible muy económico para los vehículos industriales que puede llegar a convertirse en una de las fuentes energéticas principales para el sector del transporte.

La iniciativa permitirá mejorar la cadena de suministro del GNL, con el fin de animar a más operadores a invertir en camiones con este combustible, a pesar del coste extra inicial que pueda suponer. Aunque actualmente hay mucha disponibilidad de GNL, que permite reducir las emisiones de CO2 en un 20%, poco a poco se irá combinando con el biogás, que puede eliminarlas en un 90%.

Las instalaciones de BioGNL financiadas con el proyecto producirán unos 3.000 millones de toneladas anuales y utilizarán biogás generado a partir de residuos orgánicos, que llegará hasta los clientes finales a través de la red de GNL.

El BioGNL es un combustible limpio y seguro que estará disponible para todos los europeos a un precio asequible gracias al desarrollo de este proyecto, que cuenta con un presupuesto total de 127 millones de euros y será financiado al 20% por la Comisión Europea a través del mecanismo ‘Conectar Europa‘.