Astilleros de Navantia

Astilleros de Navantia en Ferrol.

El Consejo de Ministros ha aprobado, en su reunión de 23 de mayo de 2014, los acuerdos entre el Ministerio de Industria, el Ministerio de Defensa y la empresa pública Navantia, para la construcción de dos nuevos buques de acción marítima (BAM), y la ejecución de los trabajos correspondientes a la cuarta gran carena del submarino Tramontana.

Así, se han modificado los límites para adquirir compromisos de gasto con cargo a ejercicios futuros, con el fin de posibilitar al Ministerio de Industria, Energía y Turismo, la suscripción de un convenio de colaboración con la empresa Navantia, para desarrollar el programa de los BAM.

Los trabajos de construcción de dos de estos buques se efectuarán en los astilleros de Ferrol y de Cádiz. Además, el contrato también abarca la sustitución progresiva de otros buques cuya vida útil está a punto de finalizar, por lo que su aprobación supone una carga importante de trabajo que los operarios de Navantia venían solicitando en las últimas semanas.

Buques de acción marítima

Los BAM de la Armada Española cuentan con un desplazamiento máximo de 2.490 tn, una autonomía que oscila entre las 3.500 y las 8.700 millas, y pueden alcanzar una velocidad máxima de 20,5 nudos. Su dotación de personal puede oscilar entre las 35 personas a las que se pueden sumar otras 80 embarcadas eventualmente.

Las nuevas unidades incorporarán mejoras tecnológicas respecto a las cuatro ya entregadas y el coste de fabricación se estima en 333 millones, distribuidas en seis anualidades entre 2014 y 2019.

Además de la carga de trabajo que supone para Navantia, el impacto en el empleo se extenderá a la industria auxiliar así como a los suministradores de sistemas y equipos, ya que ambos buques integrarán los equipos y sistemas de otras empresas nacionales. 

El programa incorpora importantes novedades tecnológicas que incluyen desarrollos de I+D. Además, afectará a la mayoría de líneas de actividad de la compañía, ya que también dará trabajo a los negocios de motores de Cartagena, turbinas de Ferrol, o sistemas de San Fernando y Cartagena.

El submarino Tramontana

El Consejo de Ministros también ha aprobado un segundo acuerdo que posibilita al Ministerio de Defensa la ejecución de los trabajos correspondientes a la cuarta gran carena del submarino S74 ‘Tramontana’.

Este pedido afecta positivamente a los operarios de Navantía en Cartagena, ya que el coste de la gran carena asciende a 42,9 millones de euros en cuatro anualidades.

El contrato permitirá, además de la gran carena, efectuar los recorridos y las pruebas en taller de los distintos equipos, antes de proceder a su montaje a bordo, para realizar las pruebas de puerto con el buque a flote y las pruebas finales en el mar.

Satisfacción en Navantia

Desde Navantia han mostrado su satisfacción tras la aprobación de los acuerdos, ya que supone recuperar la contratación con la Armada Española y dar continuidad al programa BAM del 2006.

La empresa ha señalado que el plazo de construcción de ambos buques, que se realizará en los centros de trabajo de la bahía de Cádiz y la ría de Ferrol, será de 30 meses, y supondrá en conjunto un total de 2,2 millones de horas de trabajo, tanto propias como de la industria auxiliar.

Sin embargo aunque desde la Federación de Metal, Construcción y Afines de UGT (MCA-UGT) han calificado como buena noticia la nueva carga de trabajo, han señalado que no solucionará la situación extremadamente grave del grupo de construcción naval.

Así, desde el sindicato entienden la decisión como una medida paliativa, insistiendo en que se necesita un plan industrial para Navantia en el que se defina de forma sólida una estrategia de futuro para la compañía. Del mismo modo, la industria auxiliar necesita también un plan similar.