Pese a que, con cierto grado de razón, en el transporte se extiende una especia de psicosis en relación con las prohibiciones de circulación de los vehículos pesados, el Gobierno de Navarra «descarta, de momento, la restricción de la circulación de camiones en la N-121-A».

En este sentido, los registros de la Policía Foral revelan que en los cuatro últimos años, de los doce accidentes mortales con 17 personas fallecidas, solamente en un caso se achaca la responsabilidad a un camión, que, además, se salió de la vía hasta chocar contra un árbol e incendiarse, sin implicación de otros vehículos.

Así pues, a la vista de la reciente jurisprudencia del Tribunal Supremo en relación con medidas de este tipo, en este caso concreto la restricción de circulación no estaría, a la vista de los datos de accidentalidad vial en la carretera, debidamente motivada y, por lo tanto, incurriría en una arbitrariedad.

Sin embargo, el Gobierno regional sí que tiene previsto adoptar una serie de medidas con objeto de mejorar la seguridad en la N-121-A, como, por ejemplo, limitar a un solo sentido los adelantamientos en los tramos de tres carriles, solicitar la colocación de radares fijos a la DGT, potenciar la presencia policial con patrullaje proactivo y realizar campañas de concienciación y seguridad vial.

Así mismo, las autoridades navarras también estudian poner en marcha un proyecto piloto para chequear la vía a través de cámaras e inteligencia artificial, reponer la señalización horizontal y el firme  y mejorar la iluminación en los túneles, con el único fin de reducir la siniestralidad en esta vía, a la espera de su futura conversión de la carretera en una vía 2+1.