El gobierno de Baleares aprobó el pasado viernes el nombramiento de Alberto Pons Fernández como nuevo presidente de la Autoridad Portuaria de Baleares, que sustituye en el cargo a José María Urrutia, que ha estado al frente de esta institución desde agosto de 2011.

Según el gobierno balear, la única razón que responde a esta sustitución se debe «a que es el momento de dar el giro importante que necesitan los puertos de Baleares«. Se trata, señalo la portavoz del ejecutivo autonómico, Nuria Riera,  «de hacer un cambio de rumbo, con una gestión más abierta y más moderna de los puertos que son competencia de la Autoridad Portuaria«, ha añadido.

Respecto al nuevo presidente de la Autoridad Portuaria, el Gobierno balear señala que se trata de una persona que tiene una amplia experiencia en el sector, y de una reconocida trayectoria profesional en el ámbito turístico, empresarial y de la náutica de las Islas Baleares.

A pesar de la aparente normalidad en la que el ejecutivo balear ha querido presentar este relevo, la realidad es que desde el nombramiento de José María Urrutia, una facción del sector náutico ha sido crítica con su gestión. El pasado mes de mayo fue duramente criticado por las asociaciones náuticas tras decir que el precio de los amarres no es determinante en la elección de un destino y añadir que en el sector se movía dinero B.