Clark ya tiene en el mercado una nueva serie de carretillas elevadoras eléctricas de cuatro ruedas, la EPXi, centrada en un aumento de su rendimiento y una reducción de sus costes de operación.

Con el fin de reducir sus costes de adquisición, el fabricante cuenta ahora con una carretilla elevadora eléctrica que también puede competir con una de motor de combustión en términos de precio y a la que se ha dotado del nivel preciso de solidez técnica requerido para un uso potente, ergonómico y seguro.

Las carretillas contrapesadas EPX20i-32i pueden conseguirse con capacidades de carga que van desde las dos hasta las 3,2 toneladas y que, dada su versatilidad, pueden usarse en interiores y en exteriores, para segmentos como la logística, la construcción de máquinas, la industria automotriz, las industrias químicas y de plásticos y también el comercio de alimentos.

Gracias a sus ruedas delanteras de mayor tamaño, las carretillas eléctricas se encuentran aumentan la distancia del suelo, algo muy útil para su uso en terrenos desnivelados, así como en pasillos entre naves o rampas.

El motor de 15 kW de potencia es sencillo de mantener, gracias a la facilidad de los diagnósticos y el acceso rápido a todas las piezas que requieran mantenimiento o que presenten desgaste, mientras que, al mismo tiempo, ofrece una muy buena aceleración y altas velocidades finales.

El puesto de conductor ofrece una excelente visibilidad de la carga y de las horquillas, mientras que tanto el ancho peldaño colocado a nivel bajo como el asidero posibilitan al conductor un ingreso fácil y seguro.

Las carretillas elevadoras se obtienen con neumáticos superelásticos o con cámara de aire y están dotadas de manera estándar de dos faros de conducción protegidos, luces traseras combinadas con luz de frenado y faros de marcha atrás, con numerosas opciones que permiten personalizar los equipos.