Hyster, fabricante de equipos de manutencion distribuídos en la Península Ibérica por Alfaland, introduce una nueva gama de motores en sus carretillas de gran tonelaje con capacidad de elevación de más de 16 Tn.

La gran novedad que presenta es su adaptación a las exigentes normas de Nivel 4i/Etapa IIIB y su reducción de tamaño integrado en un sistema de eficiencia energética.

Además, las carretillas que montan los nuevos motores proporcionan un gran rendimiento y ahorros de combustible del orden del 15% pero con mayor potencia.

Mayor rendimiento, menor contaminación

De este modo, en las carretillas elevadoras Hyster de 25 a 32 Tn se ha sustituido el motor de Nivel 3 QSC de 8.3 litros, con una potencia de 260 hp, por el motor de Nivel 4i/Etapa IIIB QSB de 6.7 litros, aumentando la potencia hasta los 270 hp.

Para los equipos Reachstacker, los manipuladores de contenedores de carga y las carretillas elevadoras de horquillas de 36-48 Tn se han sustituido los motores de Nivel 3 QSM 11, con una potencia entre 300 y 335 hp, por los motores QSL 9 que cuentan con un incremento de potencia hasta los 350 hp.

Este incremento del rendimiento se ha conseguido debido a la colaboración con el fabricante de motores Cummins y se han introducido funciones como el turbocompresor de geometría variable y el sistema de inyección de alta presión.

Asimismo, la compañía ha estudiado el modo más eficiente de gestionar la potencia del motor según las funciones de las carretillas, introduciendo tecnologías como la refrigeración por demanda, los hidráulicos con detección de carga, la parada automática por inactividad y la velocidad de ralentí variable del motor.

Las emisiones de escape son mínimas y la combustión es más limpia y eficiente, con menores emisiones de NOx, por la combinación de la recirculación de gas de escape refrigerado (EGR) y del sistema de combustible mejorada denominado Conducto Común de Alta Presión (HPCR).

El Filtro de Partículas Diésel (DPF) de Cummins ayuda a reducir las emisiones de partículas en más del 90%, sin alterar el reportaje de combustible y sin necesidad de urea, lo que reduce los costes de explotación y elimina los problemas derivados de su almacenaje.