Se acaba de poner en marcha una nueva gasinera privada en las instalaciones de la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona (MCP) en la que repostarán los vehículos del servicio de aguas.

La nueva instalación, desarrollada por Naturgy, cuenta con un surtidor con doble manguera para el repostaje de vehículos a gas natural comprimido (GNC), que permite que puedan llenar el depósito, simultáneamente, un vehículo ligero en 3 minutos y otro pesado, en 10’.

De esta forma, la Mancomunidad conseguirá ahorrar, en sólo un año, más de 31.000 euros (un 40%), ya que el gas natural es un combustible muy competitivo desde el punto de vista económico si se compara con el gasóleo y la gasolina, y se pueden lograr ahorros de entre el 25% y el 50%, en función de la solución adoptada.

Esta nueva instalación forma parte de un proyecto integral, desarrollado en colaboración con la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona para generar gas renovable. La Mancomunidad tiene prevista la construcción de dos instalaciones de generación de gas renovable o biometano que se espera lleguen a inyectar más de 70 GWh de gas en la red, y que utilizarán como materia prima el biogás procedente de la digestión de la recogida de los residuos urbanos y de la digestión de la actual estación depuradora de aguas residuales de Arazuri.

Este gas renovable se utilizará además como combustible en los camiones del servicio de recogida de basuras y en los autobuses del transporte urbano comarcal, que contarán con su propia estación de repostaje de gas renovable en sus respectivas instalaciones.

Con la puesta en marcha de este proyecto, se dejarán de emitir a la atmósfera 17.000 toneladas de CO2, equivalentes a la plantación de casi 800.000 árboles.

La movilidad sostenible con gas natural ofrece soluciones para todas las necesidades de movilidad, desde el transporte de mercancías de largo recorrido hasta los desplazamientos urbanos.

El uso del gas natural como carburante reduce en más de un 85% las emisiones de óxidos de nitrógeno y en casi el 100% las partículas en suspensión, principales contaminantes que afectan a la salud humana.

Además, los vehículos que utilizan este combustible tienen la etiqueta ECO de la Dirección General de Tráfico.