El consejo de ministros ha activado el cuarto tramo de la línea de avales para empresas y autónomos, por un valor de 20.000 millones de euros que se destinará de forma íntegra a garantizar operaciones de PYMEs y autónomos.

Las PYMES y autónomos interesados afectados por los efectos económicos de la covid-19, siempre que no estuvieran en situación de morosidad a 31 de diciembre de 2019 y en procedimiento concursal a 17 de marzo de 2020, podrán solicitar la garantía para sus operaciones hasta 30 de septiembre de 2020, aunque el plazo podrá ampliarse.

Según el Ejecutivo, estas empresas son las que están recurriendo en mayor medida a la línea de avales y desempeñan un papel esencial en el sostenimiento de la actividad económica y el empleo, aunque en el caso del transporte y la logística, en los que la presencia de empresas de reducida dimensión es abrumadora, crecen las quejas sobre las dificultades para acceder a estos instrumentos.

El aval garantiza el 80% de los nuevos préstamos y renovaciones de operaciones solicitadas por autónomos y PYMEs y tiene una vigencia igual al plazo del préstamo concedido, con un máximo de cinco años.

El volumen máximo asignado para cada entidad, que se repartirá en función de la cuota de mercado comunicada por cada entidad financiera al Banco de España a cierre de 2019, será válido hasta el 30 de junio.

A partir de esa fecha, los importes de aval asignados y no utilizados por las entidades se distribuirán entre el resto de entidades, de forma proporcional al importe de aval que hubieran utilizado hasta esa fecha.