Las navieras que operan en el mercado transpacífico y en las conexiones entre Asia y Europa se han visto forzadas a iniciar una nueva ola de cancelación de escalas a medida que los cierres de empresas provocados por el coronavirus se trasladan de China hacia Europa y Estados Unidos, pues se está reduciendo sustancialmente la demanda.

La red 2M ya ha cancelado una rotación del servicio AE1 hacia el norte de Europa y otra del AE20 hacia el Mediterráneo, que tenían que partir desde China en la primera semana de abril. Esto supone un descenso del 13% y el 22% respectivamente en la capacidad disponible en estas rutas.

Por su parte, Ocean Alliance y THE Alliance se están planteando medidas similares para la reducción de la capacidad, lo que demostraría que las navieras están mostrando una actitud prudente, trantodo de evitar una sobrecapacidad en el mercado que haga caer en picado las tasas de carga.

MSC ha indicado que en su caso la cancelación solamente supondría eliminar una rotación, pero que todos sus servicios seguirían prestándose con normalidad. Sin embargo, Maersk prevé una mayor reducción de la demanda y no descarta nuevas cancelaciones en la ruta.

Por su parte, Hapag-Lloyd ya ha enviado una comunicación a sus clientes para advertirles de que podrían producirse ajustes en sus servicios y que estos podrían no desarrollarse en las mismas condiciones que hasta ahora, pudiendo sufrir retrasos. En su caso, esperan que la caída de la demanda se produzca principalmente a partir de mayo para los mercados europeo y estadounidense.

Reservas canceladas

En este sentido, muchos retailers ya habían realizado reservas con antelación, pero están tratando de cancelarlas aludiendo a la cláusula de fuerza mayor de sus contratos, para evitar que los contenedores se queden varados en los puertos con mercancía que ya no va a ser necesaria.

La cancelación de escalas es de momento la única opción que tienen las navieras para evitar una crisis mayor, pero también supone un descenso en sus ingresos.