Este pasado martes 15 de octubre, ha finalizado el período transitorio que regula todos los transportes realizados con origen y destino en Portugal. Sean portugueses o extranjeros en régimen de cabotaje (por tanto, españoles), los transportistas deberán ir amparados por un documento de control, denominado “Guía Remesa”, previamente validado por la Autoridad Tributaria lusa.

La nueva regulación establece que antes de la realización de un servicio de transporte interior en Portugal, el cargador o expedidor de la mercancía deberá comunicarlo previamente a la Administración Tributaria (AT), la cual emitirá un código fiscal.

Dicho código, facilitado al transportista que realice el servicio, será incorporado al nuevo documento de control, que incluirá todos los datos fiscales tanto del cargador contratante del servicio como del transportista.

En caso de modificación de algunos de los datos referidos al servicio del transporte, como  puedan ser la fecha y hora de inicio del transporte, la cantidad de mercancía, o el lugar de descarga, deberán ser comunicados vía electrónica a la Autoridad Tributaria.