Tres de los principales fabricantes mundiales de automóviles, han constituído una comunidad de automoción cuyo objetivo es el desarrollo de una “protección colectiva” de los riesgos de la cadena de suministro.  

Aston Martin, Jaguar y Land Rover y Toyota Motor Europa han trabajado conjuntamente con la empresa Aquiles para gestionar de manera eficaz la cadena de suministro bajo la iniciativa Supply Chain Mapping. Se trata de desarrollar una solución en tres pasos que identificará y gestionará los potenciales riesgos logísticos a los que se pueden enfrentar. 

Un portal en línea 

Por un lado esta solución comprende un portal en línea, accesible a los compradores y proveedores, donde se ofrece una amplía información precisa y actualizada de la cadena de suministro. Esta comunidad automovilística ha consolidad múltiples procesos de gestión de riesgos que responden a las necesidades de los proveedores. 

Así, pueden identificar y gestionar de forma proactiva constantemente los riesgos potenciales en términos de salud y seguridad, de cumplimiento, estabilidad financiera, ética y responsabilidad social.

Esto significa que los proveedores potenciales sólo tendrán que completar un cuestionario para poder trabajar con los tres fabricantes de automóviles internacionales, y los compradores pueden ver a simple vista todos los posibles problemas que afectan a su cadena de suministro. 

Mapeo de la cadena de suministro

Por otro lado, esta iniciativa incluye una herramienta que permite a los fabricantes acceder a la información de los aspectos más críticos de la producción de automóviles en la cadena de suministro. 

Esta solución abordará los posibles cuellos de botella provocados por proveedores individuales o empresas que requieren mucho plomo y que podrían afectar a la producción. Así, los proveedores tendrán una imagen completa de la función y el cumplimiento de los demás proveedores en una única base de datos.

Análisis financiero 

Por último, este proyecto conjunto está basado en un modelo de análisis financiero que sirve como un “chequeo de salud financiera” de los proveedores. Mediante la previa identificación de los posibles problemas, tanto los compradores como los proveedores podrán abordar la raíz de los mismos.  

La comunidad automovilística está de acuerdo en que es un asunto global de la industria afecta a todos y no hay ninguna ventaja competitiva al permitir que los competidores puedan correr riesgos en su cadena de suministro. Según los fabricantes este proyecto presenta una solución completa y global para la industria del autómovil que podrá idenfiticar y gestionar el riesgo eficazmente. 

Esta tecnología facilitará a los fabricantes de equipos, el control y el entendimiento de sus propias cadenas de suministro a través de los diferentes niveles. Se les permitirá ver la interacción y la dinámica de ellos y evaluar el riesgo de una manera que nunca se ha hecho antes.