En el ámbito de las operaciones en almacenes y campas, la reducción de emisiones contaminantes ha encontrado su talón de Aquiles en la duración de las baterías y la capacidad de carga de los equipos alimentados con energías alternativas.

Kalmar ha desarrollado una nueva gama de carretillas eléctricas medias que cubren el segmento de entre nueve y 18 toneladas, equipadas con baterías de plomo y ácido capaces de aguantar turnos de ocho horas de duración sin necesidad de recarga.

Además, estos equipos, preparados para llevar en un futuro baterías de litio, tienen la misma capacidad de carga de sus homólogas diésel, sin emisiones contaminantes, ruidos ni vibraciones.

Según los datos de Kalmar, los costes operativos de estos equipos son inferiores a los de otros equivalentes con motores diésel y su plazo de amortización se reduce a dos años.

La cabina cuenta con un diseño ergonómico que ofrece un puesto de conducción con gran visibilidad del entorno y que gira 180 grados para garantizar la seguridad en operaciones de carga de objetos pesados o voluminosos.

El puesto de conducción se ajusta a las necesidades del operario, mientras que el sistema hidráulico de la cabina facilita la precisión en las maniobras y en la colocación de la carga.

Así mismo, la nueva gama de Kalmar permite aumentar la capacidad de carga de los equipos con menos costes y un menor mantenimiento.