Por la Unión Europea circulan más de seis millones y medios de vehículos pesados de transporte de mercancías. Este tipo de transporte es esencial para el crecimiento económico de Europa porque representa más del 70% del transporte de mercancías de la UE, es decir, cerca del 1,5% del PIB, según asegura un comunicado de la Comisión Europea que explica las posibles soluciones para un transporte más sostenible. 

Es probable que en un futuro previsible el transporte por carretera se convierta en el principal modo de transporte de mercancías en Europa, por lo que el sector debe redoblar sus esfuerzos para gestionar la demanda existente de una manera sostenible y eficiente en el uso de los recursos. 

El transporte por carretera representa alrededor de una quinta parte de las emisiones totales de CO2 de la UE, de las que un cuarto procede de los vehículos pesados. A pesar de que en los últimos años se ha mejorado la eficiencia energética, las emisiones de los vehículos pesados siguen aumentando, principalmente por el incremento del tráfico de mercancías por carretera. 

Posibles soluciones

Con este escenario, la Comisión Europea ha planteado nuevas normas para hacer más seguros y verdes los camiones. Se trata de una serie de medidas encaminadas a que los fabricantes construyan diseños más aerodinámicos que favorezcan la visibilidad y disminuya su consumo de carburante. 

«La forma de ladrillo es la menos aerodinámica que puedas imaginar. Por eso vamos a mejorar la forma de los camiones de nuestras carreteras«, señaló el vicepresidente de la CE y responsable de Transportes, Siim Kallas, en referencia a la forma del frontal de la cabina de los camiones.

Las propuestas de la Comisión tienen por objetivo facilitar la introducción de vehículos más aerodinámicos, en particular permitiendo a los fabricantes diseñar cabinas de forma redondeada y equipar los vehículos con deflectores aerodinámicos en la parte trasera del remolque.

Kallas aseguró que busca hacer el transporte por carretera «más seguro y limpio» con estas medidas, que ahora deberán ser debatidas y votadas por el Parlamento Europeo y los Estados miembros para entrar en vigor. En conjunto, esas mejoras pueden reducir el consumo de carburante y las emisiones hasta un 10% sin cambios en la capacidad de carga. 

Un diseño más aerodinámico mejorará la seguridad de los usuarios vulnerables de las carreteras, según la CE, de modo que una cabina más redondeada mejoraría la visión del conductor y, en caso de choque a velocidad reducida, reduce el riesgo de lesiones graves.

Crecimiento económico

«En términos financieros, esto ahorraría 5.000 euros anuales en combustible por camión para un recorrido medio de unos 100.000 kilómetros«, afirmó Kallas, que recalcó que «en términos medioambientales, esto ahorrará más de 7,8 toneladas de dióxido de carbono«.

El diseño de las nuevas cabinas aerodinámicas y de los deflectores traseros brindará a los fabricantes la oportunidad de desarrollar modelos nuevos, lo que impulsará la creación de empleo y el crecimiento económico en Europa.

Otras cuestiones incluidas en las normas propuestas son un mayor control del peso de los camiones, para evitar la sobrecarga, y se reducirán los trámites burocráticos, lo que permitirá facilitar la transferencia intermodal de los contenedores de 45 pies. Los camiones adaptados al nuevo diseño podrían comenzar a circular entre 2018 y 2020, tras realizarse el trámite legislativo de la propuesta necesario, según la CE.

Las soluciones en cifras

• La cabina redondeada y los deflectores aerodinámicos en la parte trasera del remolque podrían suponer un ahorro de hasta 5.000 euros al año en el carburante de un camión que recorre 100.000 km.
• De los 6,5 millones de camiones que circulan actualmente por las carreteras europeas, como mínimo un millón, que por lo general recorre distancias largas, podría beneficiarse de las nuevas medidas.
• La combinación de los deflectores aerodinámicos traseros y la cabina redondeada de los vehículos pesados puede reducir el consumo de carburante hasta un 10%.
• Cambiar el diseño de la cabina de los vehículos pesados podría salvar entre 300 y 500 vidas al año en la UE.
• Si bien una proporción relativamente elevada de los vehículos pesados tiene sobrecarga, alrededor de 75.000 vehículos de este tipo son detenidos cada año sin razón, lo que cuesta a las autoridades de control 140.000 horas, que podrían ahorrarse o utilizarse para otros fines.