En el entorno económico actual, son muchos los factores que influyen en los costes del transporte de mercancías. Las mega-alianzas entre operadores marítimos de contenedores, las fluctuaciones en el precio de los combustibles, los recargos al transporte más contaminante y las bonificaciones a modos más sostenibles, así como el impulso europeo con subvenciones al ferrocarril, son sólo algunos ejemplos.

No obstante, en los que respecta al Gran Consumo, un reciente estudio desarrollado por el Centro Español de Logística (CEL), a raíz de un taller realizado conjuntamente con empresas del sector, identifica tres tendencias principales que están produciendo un encarecimiento de los costes asociados al transporte de productos. 

Por un lado, la introducción de nuevos modelos logísticos, fundamentalmente el conocido como ‘flujo tenso’, que se basa en el establecimiento por parte de clientes de un nivel de inventarios muy reducido, está obligando a las empresas del sector a realizar envíos más frecuentes y pequeños.

En segundo lugar, es evidente el peso que tiene el precio del petróleo en este coste, que se ha multiplicado por cuatro durante los últimos 20 años, aunque en mayor medida durante la última década, después de que el precio del crudo comenzase a ascender rápidamente a partir del año 2004, cayese en 2008 y retomase la senda del crecimiento un año después. Sin embargo, es cierto que este 2014 ha experimentado una caída similar a la del inicio de la crisis económica.

Por último, también influye en mayor medida sobre el encarecimiento del transporte el aumento del picking de pedidos, consecuencia del nuevo modelo de ventas que ha surgido en los últimos años, lo que ha producido en algunos casos un incremento de hasta el 50% en los envíos.

Palancas de optimización

En este contexto, las palancas de optimización de transporte pasan por alcanzar la carga completa de los camiones. No obstante, como en un número elevado de ocasiones, esto no está al alcance de las empresas de transporte, con el fin de hacer viable esta actividad en ciertas zonas de reparto, se utilizan las economías de escala generadas por las grandes plataformas logísticas.

Así, la externalización del transporte está cobrando fuerza en las empresas de Gran Consumo, convirtiendo el proceso de negociación con los transportistas en un aspecto clave de su cadena de suministro.