El Ejecutivo sigue trabajando en el diseño de la ‘Ley Rider’, aunque no todos parecen estar a favor de la filosofía de el texto legal que quiere imprimir el Ministerio de Trabajo.

Así pues, pese a que hay importantes presiones para regular la relación entre los repartidores y las plataformas electrónicas de reparto a domicilio con un esquema laboral tradicional entre empresario y asalariado, en línea con la jurisprudencia del Supremo en este ámbito, también hay una  base de ‘riders’ que no quieren renunciar a seguir siendo autónomos, aunque también solicitan mejoras en su situación contractual.

En concreto, dos asociaciones, Asociación Profesional de Repartidores Autónomos y Repartidores Unidos, ha celebrado esta semana en ocho ciudades españolas para pedir una ‘Ley Rider’ que les permita mantener su status de trabajadores autónomos, pero que, además, les garantice una remuneración justa y digna por su trabajo, así como cambios acordados entre los colectivos de repartidores y las plataformas.

Estas organizaciones, que dicen no sentirse representadas por sindicatos, ni por empresas, estiman que los contratos laborales de asalariados que se proponen en la norma que está desarrollando Trabajo introducirán más precariedad en su trabajo y les quitará autonomía para poder decidir sobre horarios y adscripción de servicios.