Tras iniciar a finales del año pasado un nuevo tráfico de mineral de yeso procedentes de diferentes canteras de la provincia de Granada, el puerto de Motril ha retomado la pasada semana estos movimientos de exportación, tras la situación de excepcionalidad vivida por la crisis sanitaria.

Así pues, recientemente han salido del enclave nazarí 43.000 toneladas de esta carga, que por volumen necesitan para su transporte marítimo un barco con bodegas de gran capacidad de almacenaje, posiblemente los de mayor carga que en la actualidad operan por el puerto.

En este caso se trata del granelero ‘Desert Grace’, construido en 2019 y con una eslora de 200 metros.

En las labores de estiba han participando tres de las cuatro grúas de que dispone la dársena motrileña y que llegan a alcanzar unos rendimientos de carga en torno a las 20.000 toneladas diarias.

Con este embarque se consolida un tráfico que las instalaciones en el muelle y el esfuerzo inversor en grúas del consignatario Motril Shipping mantienen desde que arrancara a finales de 2019, con dos embarques de prueba en octubre y diciembre.

Cada uno de ellos partía con más de 40.000 toneladas y se prevé que a su consolidación se puedan alcanzar en un rango que oscile entre las 300.000 y las 400.000 toneladas anuales.