La Autoridad Portuaria de Valencia ha renovado la certificación medioambiental PERS que promueve la Organización Europea de Puertos Marítimos, ESPO, y que conserva el enclave desde 2003.

A juicio de los responsables del enclave valenciano, esta certificación consolida el reconocimiento europeo de la excelencia en la labor por la sostenibilidad y la implicación con el medio ambiente de toda la comunidad portuaria valenciana.

La Autoridad Portuaria tiene como objetivo adelantarse dos décadas a los objetivos de descarbonización y de reducción de gases de efectos invernadero de las instituciones europeas.

Así, las inversiones previstas en los próximos años en el entorno de Valenciaport conllevan una serie de compromisos de sostenibilidad para la consecución de este objetivo de cero emisiones.

Todas ellas se dirigen a la promoción del uso de energías alternativas a los combustibles fósiles tradicionales, de tal modo que ya se está avanzando en la construcción de una subestación eléctrica que permitirá conectar a la electricidad de tierra los motores auxiliares de los barcos mientras están atracados.

En esta línea, proyectos como la nueva terminal de contenedores proyectada en la ampliación norte va a ser la más avanzada medioambientalmente del mundo, ya que minimizará la emisión de CO2 mediante el suministro eléctrico a los buques, contemplará el uso de hasta un 98% de maquinaria eléctrica, el origen de las energías será en un 100% de fuentes renovables, o la reducción de un 98% de las emisiones de CO2 actuales.

Así mismo, el puerto también tiene previsto ampliar la red de monitorización de calidad de aire, mediante la instalación de nuevas cabinas de control.

De hecho, ya se han habilitado siete nuevos sensores medioambientales para complementar los equipos actuales.