Maersk, DSV Panalpina, DFDS, SAS y Ørsted han puesto en marcha un proyecto para el desarrollo de unas nuevas instalaciones para la producción de e-fuel e hidrógeno de cara al año 2023. El objetivo es que para 2030, puedan producirse ya más de 250.000 toneladas al año de combustibles sostenibles para vehículos industriales, buques y aviones.

Con una capacidad de electrolización de 1,3 GW, se convertirá en una de las mayores instalaciones de este tipo del mundo. Esto permitirá reducir las emisiones anuales de carbono en 850.000 toneladas anuales.

El proyecto, en el que participan Cowi, BCG y el Ayuntamiento de Copenhague, podría extenderse más adelante a otras zonas de Dinamarca o incluso a otros países. Si se lleva a cabo según lo previsto, el proyecto podrá suministrar hidrógeno renovable a autobuses de cero emisiones ofrecidos de Movia y camiones ​​gestionados por DSV Panalpina.

También se obtendrá metanol renovable para buques de Maersk y e-queroseno para aviones de SAS. El proyecto requerirá el suministro a gran escala de electricidad renovable, que podría provenir de la energía eólica marina producida en Rønne Banke, en la isla de Bornholm.

A día de hoy, los combustibles sostenibles tienen un precio más elevado que los fósiles. Por ello, para empezar a ser competitivos, su producción debe madurar y se hace cada vez más necesario un marco normativo que incentive las inversiones privadas a gran escala.

Las nuevas instalaciones de Dinamarca también contribuirán a alcanzar los objetivos del país para reducir sus emisiones de carbono en un 70% de cara al año 2030, en comparación con as de 1990.

En tres fases

El proyecto se desarrollará en tres etapas. La primera, que estará lista desde 2023, supone la puesta en marcha de un electrolizador de 10 MW que producirá hidrógeno renovable para autobuses y camiones.

En la segunda, se utilizará un electrolizador de 250 MW, operativo a partir de 2027, que combinará la producción de hidrógeno renovable con la captura de carbono. Permitirá producir metanol renovable para el transporte marítimo y e-queroseno para la aviación.

En la tercera fase, de cara a 2030, cuando ya esté completamente desarrollado el proyecto de energía eólica de Bornholm, la capacidad del electrolizador aumentará hasta los 1,3 GW.

El grupo entablará próximamente un diálogo con las autoridades reguladoras sobre el marco y las políticas necesarias para apoyar el desarrollo de combustibles sostenibles y buscar la cofinanciación pública para estudiar la viabilidad del proyecto, con vistas a iniciar la primera etapa en 2021.