briofreshtech logistica del frio

Algunos operadores logísticos especializados en el sector farmacéutico ya han empezado a utilizar estas nuevas neveras.

El sector de la logística de productos refrigerados siempre ha dependido de la utilización de una fuente energética, que suele ser el motor del vehículo, y se ha encontrado a menudo con dificultades para asegurar una temperatura constante, lo que pone en riesgo la seguridad alimentaria, la salud y el cumplimiento de las normativas europeas.

Para resolver estas cuestiones, BiofreshTech ha lanzado un nuevo sistema que puede ser adaptado a neveras, frigoríficos, vehículos o cualquier otro espacio, consistente en la acumulación frigorífica de un producto químico, inocuo para la salud, y no contaminante.

Esta tecnología logra mantener una temperatura estable en cualquier rango entre -20ºC y 80ºC sin necesidad de una conexión eléctrica permanente, pudiendo adaptarse tanto a un escenario móvil como a uno estático. Con una carga inicial de entre tres y cinco horas, el kit para vehículos ofrece hasta 14 días de autonomía.

Además, es muy silenciosa y no requiere que el motor del vehículo permanezca encendido, algo muy importante para las descargas nocturnas. Todo esto supone un ahorro energético por cada furgoneta de reparto superior al 50%, un ahorro en combustible de entre el 20 y el 25% y una reducción de emisiones de CO2 de 3,5 toneladas anuales.

Distribución farmacéutica y alimentaria

Algunos operadores logísticos especializados en el sector farmacéutico, como Tipsa, ya utilizan las neveras de BiofreshTech, que está realizando pruebas junto a un gran retailer de distribución de Valencia, y Asmen, especializado en la distribución nacional de alimentos.

Inicialmente, se ha centrado su uso en el ámbito del retail y el farmacéutico, pero esta tecnología también resulta de alto interés para el traslado de órganos para trasplantes, así como para los sectores agroalimentario, automoción, aéreo, náutico, textil, construcción, el de las baterías de litio, e incluso para mantener refrigeradas grandes salas de servidores.

La empresa fabricará los dispositivos en la localidad valenciana de Catarroja y comprometerá el 15% de sus beneficios anuales a la reinversión en I+D+i.