El fabricante de automóviles Audi ha ampliado su logística de transporte sostenible incorporando un nuevo tren de propulsión híbrida en la planta de Ingolstadt, Alemania, que se establece como una solución más silenciosa, limpia y eficiente que los trenes convencionales. 

El proyecto permitirá ahorrar hasta 60 tn de emisiones de CO2 al año y consiste en un tren híbrido enchufable con una locomotora de 1.000 CV de potencia, fabricada por Alstom, que reemplaza a las utilizadas hasta ahora factoría alemana.

De este modo, los componentes y vehículos ya fabricados llegarán a las estaciones de carga de la factoría de una forma más respetuosa con el medio ambiente.

La planta de Ingolstadt cuenta con 18 km de vías férreas. Cada día, 15 trenes de mercancías llegan a su estación norte cargados de piezas para la fabricación de carrocerías, motores y transmisiones, así como vehículos completos de otras fábricas de Audi.

Intensa actividad

Además, los propios coches fabricados en la planta alemana también comienzan su viaje en tren para ser entregados a los clientes. Un tren de la planta lleva a cabo hasta 75 maniobras al día y funciona un promedio de 3.800 horas al año.

En esta intensa actividad, el nuevo tren híbrido funciona sin ningún tipo de emisiones dentro de los edificios de la fábrica, pudiendo trabajar durante dos horas en modo puramente eléctrico.

Su batería se enchufa durante los tiempos muertos para ser recargada con electricidad libre de emisiones de CO2, o se apoya en un motor diésel mientras el tren está en movimiento.

Por otro lado, las locomotoras híbridas son significativamente más silenciosas y sus emisiones de CO2 se reducen a la mitad en comparación con las de propulsión convencional. Así, un tren con una locomotora híbrida enchufable emite hasta 60 toneladas menos de CO2 cada año.