Después de cuatro años de desarrollo, VIIA ha obtenido la autorización por parte de SNCF para utilizar en la red ferroviaria francesa y concretamente en la terminal de Le Boulou el nuevo vehículo mixto para ferrocarril y carretera de 40 toneladas de Mol.

Es la primera vez que se autoriza en Francia la circulación de una unidad para ferrocarril y carretera en una instalación como esta. A lo largo de todo el proceso de homologación se ha estudiado si el vehículo era adecuado en términos de seguridad y si su nivel de rendimiento era el mismo que el de una locomotora clásica.

El nivel de exigencia por parte de SNCF ha sido bastante elevado. Para cumplir con sus expectativas, ha sido necesaria una estrecha colaboración con la empresa ferroviaria y con Lemonnier, distribuidor oficial de los vehículos Mol en Francia.

Además, ciertos elementos del vehículo, así como de la infraestructura ferroviaria, han tenido que ser modificados y se han llevado a cabo varios tests de compatibilidad entre las nuevas unidades y la red de ferrocarril.

Este nuevo modelo permitirá impulsar el desarrollo de la actividad en Le Boulou gracias a una disminución significativa de las emisiones sonoras y los costes de las maniobras, una mayor flexibilidad operativa y la reducción de la huella de carbono.

A partir del 1 de agosto, el vehículo reemplazará al BB400, que se ha estado utilizando para realizar las maniobras en la estación francesa durante más de 10 años.