Pese a que el transporte de mercancías ha tenido paso franco durante la crisis sanitaria que comenzó en marzo, ahora algunos países de la Unión Europea se han propuesto estrechar el cerco para evitar nuevos brotes de la enfermedad y contener cualquier posible foco de contagio.

En este sentido, algunos Estados estiman que los conductores profesionales puede actuar de vectores para la extensión del patógeno y se han propuesto garantizar que viajan en servicios internacionales totalmente sanos y sin síntomas de la covid-19 de manera descoordinada y heterogénea.

Así pues, Francia ha decidido, como informa Vatservices, que todos los chóferes deberán llevar a bordo junto con el certificado de desplazamiento una declaración responsable en la que declaran no haber estado a sabiendas en contacto con personas que padezcan la enfermedad en los 14 días anteriores y que, además, tampoco presentan evidencia de padecer la covid-19 en los dos días anteriores.

Para ello deberán constatar que no ha sufrido en las 48 horas antes del viaje fiebre o escalofríos, tos o aumento de la tos habitual, cansancio no normal, falta de aliento cuando habla o hace un pequeño esfuerzo, dolor muscular y de cabeza, así como pérdida de sentido del olfato o del gusto y diarrea.