A diferencia de los neumáticos para turismo, los de camión y autobús no reaccionan de la misma forma a las temperaturas inferiores a -7ºC debido a su gran proporción de caucho natural. Sin embargo, en situaciones de heladas o nevadas, los neumáticos específicos para el invierno proporcionan más tracción y mayor seguridad.

La gamas de neumáticos de invierno de Continental para cabezas tractoras, remolques, y semirremolques de camión, así como para autobús, han demostrado que una tracción correcta y unos niveles eficientes de consumo de carburante no tienen por qué ser cualidades excluyentes en un mismo neumático.

Con una geometría de la banda de rodadura particularmente densa y un compuesto más blando que incrementa la adherencia de los neumáticos a la carretera, estos neumáticos de invierno suponen una ventaja a destacar cuando se trata de mantener la movilidad y la seguridad en la carretera en esta estación.

Los neumáticos de invierno de Continental superan los requerimientos legales que implica el marcaje M+S de nieve y barro. Incluso superan los valores establecidos para el símbolo 3PMSF (Tres Picos Nevados), obligatorio en EE.UU. para neumáticos de invierno de turismo, y cuya introducción en Europa está actualmente en discusión en cuanto se refiere a los neumáticos de vehículos comerciales.

Hoy día, en toda Europa, no hay una normativa estándar para los neumáticos de invierno para vehículos industriales, limitándose fundamentalmente el requisito mínimo legal de los neumáticos adaptables para el invierno al eje motor.

Las necesidades específicas de cada eje, como una óptima respuesta a la dirección para el eje delantero, o máxima tracción y frenada para el eje motor y una significativa adherencia en curva y frenada para los ejes del remolque, se optimizan a medida de cada neumático para su uso específico. Como dato, la monta de neumáticos polivalentes de invierno acorta la distancia de frenado en casi la longitud de un vehículo a 40 km/h en una superficie helada.