La delegación ibérica de Palletways ha puesto en marcha un nuevo protocolo para evitar el contacto entre el cliente y el representante de su red durante la entrega de mercancía. Esto incluye el mantenimiento de una distancia mínima de dos metros entre el personal de entrega y el cliente, sin intercambiar documentación física ni exigir al cliente que firme físicamente el comprobante de entrega.

El representante del operador fotografiará el envío como prueba de entrega, y posteriormente se enviará un comprobante digital tanto al remitente como al destinatario, para que ambos estén informados del estado de la entrega.

El objetivo de estas estrictas políticas de seguridad, puestas en marcha por su empresa matriz, el Grupo Imperial, es mantener sus servicios para la cadena de suministro de la manera más segura posible para clientes, empleados y miembros de la red de peletería.

Por ello, se han adaptado y reforzado los procedimientos tratando de respetar los protocolos de los propios clientes, además de adherirse a todas las regulaciones y mejores prácticas existentes para controlar la propagación del Covid-19.