Nunca tantos debieron tanto a tan pocos”. Con estas palabras reconocía Churchill el sacrificio de los pilotos de la RAF y su defensa en 1940 de la amenaza nazi. Y con estas mismas palabras me refiero a los empresarios del transporte de viajeros y de mercancías por carretera y a cuantos trabajan en este sector, muy especialmente a los conductores.

Ha tenido que sufrir el mundo está fatal pandemia global para que se valore por la sociedad el valor de estas empresas. Así, si los servicios en autobús y los taxis garantizan la movilidad de las personas, las empresas de transporte de mercancías y autónomos del sector (sean en vehículos ligeros o pesados), aseguran nada más y nada menos que el abastecimiento.

En un entorno como el de España, de carencia de equipos de protección y de desinfección, no es exagerado resaltar que el comportamiento del sector del transporte público por carretera es heroico, lo que más allá de cualquier otra consideración sobre la pandemia, su gestión pública y sus efectos, se debe de resaltar.

Cuando tanto se habla de una liberalización incluso ilimitada o sin control del régimen concesional, me pregunto …………… ¿qué hubiera sucedido si no existieran esta clase de servicios con OSP?

Es por ello que siendo un sector estratégico y esencial, pondero que se deberían de haber decretado medidas mucho más contundentes de ayudas a estas empresas y autónomos del sector, independientemente de su volumen de facturación.

Una vez más se pide al sector un descomunal esfuerzo, que debería de tener unas compensaciones que no tiene. Pero al menos que brille el heroísmo y capacidad de sacrificio de empresarios y trabajadores del sector, que junto con los sanitarios, personal de seguridad (Policía Nacional, Policías municipales y Guardia Civil), militares, y otros empleados de servicios básicos, están sosteniendo a nuestra patria en un momento tan difícil que no tiene antecedentes.