Tras la solicitud concursal que ha presentado Transportes Ochoa en el Juzgado de lo Mercantil de Zaragoza, una fuente sindical de UGT ha confirmado a cadenadesuministro.es que la compañía ha cesado completamente su actividad en todos los centros de trabajo de España y está desviando las mercancías hacia otros operadores logísticos, como Azkar, DHL Express o TDN y no se está prestando servicio a sus clientes e, incluso, les está «recomendando» que envíen sus cargas a través de otras empresas.

«Esto no lo entendemos ni lo compartimos, porque la compañía ha presentado concurso voluntario de acreedores pero hasta que el juzgado no designe unos administradores concursales que verifique las cuentas, liquidez y patrinomio no puede cesar actividad«, aseguran desde el sindicato.

Denuncia por cese de actividad

Por ello, esta actitud de Transportes Ochoa seguramente será denunciada por los comités de empresa de las diferentes delegaciones de la compañía porque «obligan a todos los trabajadores ha estar parados sin que haya ningún auto judicial que lo dictamine«. Primero, asegura el sindicato,  «hay que confirmar la inviabilidad de la compañía y, después, cesar su actividad e iniciar su liquidación con un ERE extintivo para toda la plantilla«.

La fuente sindical recalca que la solicitud concursal se presentó el miércoles, por lo que ni siquiera se ha nombrado aún a los administradores, pero «automáticamente se anuncia el cese de actividad, no es lógico. Esto está provocando incertidumbre entre los propios trabajadores«.

En cualquier caso, la situación financiera es crítica porque hay partes de nóminas que no se han abonado a los trabajadores y «todavía no sabemos si junio lo van a cobrar«. Por lo que se refiere al futuro de la empresa, desde UGT reconoce que es muy crítica porque «que una empresa de servicios como Ochoa entre en concurso de acreedores supone que los clientes se les van a marchar, por lo que está abocada al cierre total».

Para el portavoz sindical, que  una empresa histórica del transporte en España llegue a esta situación, se debe a varios factores, » a mi parecer entiendo que, por una parte, es un problema financiero unido a una gestión quizás no adecuada y a los efectos de la crisis, que ha provocado que la facturación no sea la esperada por la caída del consumo«.

Transportes Ochoa presenta concurso voluntario de acreedores.

Sin liquidez para el ERE

UGT también reconoce que la compañía no ha afrontado el ERE que se le había aceptado por la Dirección General de Trabajo para un total de 200 trabajadores porque «no tiene liquidez para pagar las indemnizaciones«. Han intentado, señala el sindicato «que el Fogasa anticipara los pagos, pero el organismo se ha negado porque entiende que la compañía tiene liquidez patrimonial«.

Además, según UGT, Transportes Ochoa ha presionado a los sindicatos para que retirasen el recurso contra el ERE alegando que es el motivo por el que el Fogasa no puede adelantar el dinero y, de lo contrario, solicitarían la situación concursal, «pero esto no tiene sentido, porque a pesar de nuestro recurso, la compañía puede solicitar el concurso y el organismo público podría adelantar el dinero. Esto está lejos de la realidad«.

Fenadismer promueve una plataforma

Fenadismer, por su parte, ha acordado promover una Plataforma de afectados de Transportes Ochoa para la defensa unitaria de los derechos de los transportistas autónomos que trabajan para la compañía, para lo que ha iniciado los contactos con los representantes de la citada empresa, a fin de negociar un acuerdo tendente a minimizar los posibles perjuicios económicos que se ocasionen a los transportistas afectados.

La patronal reconoce que en los últimos meses la empresa venía arrastrando «importantes problemas económicos» que estaban afectando a las nóminas de los trabajadores y provocando retrasos en el pago de las facturas de los transportistas, «con demoras de hasta 90 días«.

La situación de bloqueo se produjo durante la jornada del jueves cuando los más de 600 repartidores autónomos subcontratados por la compañía decidieron plantarse y no repartir. Fue una forma de protestar y reclamar el dinero que Transportes Ochoa debe a sus proveedores.

Caída constante de ingresos

En los últimos cuatro años la facturación ha caído un 30%, pasando de 120 millones en el 2007 a solo 89 en el 2012. «Las cifras no han hecho más que empeorar desde el 2008«, ha señalado la compañía a diversos medios de comunicación. Además, aduce que el pasado 30 de abril, sin previo aviso, las cuatro entidades con las que trabaja cambiaron las condiciones para la refinanciación de la deuda. En este caso, los plazos y las condiciones ofrecidas eran «leoninas» y hacía «imposible» devolver el dinero adeudado. La fecha fijada para iniciar la devolución de la deuda era este mes de julio.

Ahora, el 70% del pasivo de Transportes Ochoa corresponden a deudas con el sector financiero, aunque también existen obligaciones pendientes con los proveedores, las administraciones públicas y los trabajadores.