La responsabilidad medioambiental es un factor que cada vez tiene más importancia en la estrategia de las empresas del sector logístico.

Para cumplir con los cada vez más exigentes requisitos de los clientes y ofrecer servicios de calidad, cada vez más empresas miden su huella de carbono.

En este sentido, Ontime, consciente de la importancia de minimizar el impacto ambiental que provocan sus actividades, neutraliza parcialmente su huella de carbono.

Para ello ha desarrollado un proyecto de flota de vehículos propulsados con motores 100% eléctricos, gas natural e híbridos, energías que le permiten reducir las emisiones de CO2, NOx y acústicas con respecto a sus homólogos que utilizan motores diésel.

De igual manera, el operador logístico analiza año tras año su impacto ambiental e impulsa los cambios necesarios en todos sus procesos.

Así pues, establece controles que aseguren que los requisitos se abordan según sus políticas de calidad y medioambiente, tanto para la compra de productos como para servicios subcontratados.

Pero, además, Ontime no se centra únicamente en aquellas actividades sobre las que tiene un control directo, sino que también expande el alcance de su sistema de gestión ambiental concienciando tanto a sus proveedores de hidrocarburos como a sus clientes finales.