Es un hecho probado que la logística y el transporte han tenido un comportamiento ejemplar durante la crisis sanitaria.

Dentro de estas actividades, la Operación Balmis desarrollada por el Ejército merece una mención de honor por la eficacia demostrada, la capacidad para alcanzar cualquier lugar del país y la realización de diversas labores en unas condiciones extremas.

En casi 100 días de actividad, el operativo desarrollado por las Fuerzas Armadas ha realizado un total de 20.000 intervenciones en toda España, de las cuales 11.061 han sido desinfecciones.

De estas, 5.300 se han desarrollado en residencias de mayores, 3.477 en hospitales y centros de salud y 1.340 en centros sociales y en más de 2.000 localidades distintas.

En total, 188.713 militares se involucraron en la operación, que fueron desplegados por todo el territorio nacional en lo que ha constituido el mayor despliegue de las Fuerzas Armadas en tiempos de paz.

En dos meses y medio de trabajo, el Ejército ha realizado la distribución de más de 150.000 m³ de recursos sanitarios y ha cubierto más de 250.000 kilómetros entre el almacén central de Madrid y las unidades finales de destino en todo el territorio nacional, el equivalente a seis vueltas al mundo.

En estos servicios, la rapidez en el suministro ha sido el factor determinante, con el fin de que los efectivos sobre el terreno pudieran actuar rápidamente con las medidas de prevención y limpieza.

La operación ha servido para distribuir más de once millones de mascarillas, cuatro millones y medio de guantes, casi 68.000 litros de gel hidroalcohólico y 237.000 monos de protección desechables en una operativa que ha supuesto iniciar su reparto inmediatamente después de recepcionarla en el almacén central de las Fuerzas Armadas.