El consumo de cemento en España creció un 5,9% en 2019, hasta alcanzar un volumen total anual de 14.254.420 toneladas.

Sin embargo, el dato positivo de incremento enmascara el hecho de que el consumo de cemento ha reducido a la mitad su ritmo de crecimiento en el segundo semestre, en gran medida por la ralentización del mercado inmobiliario y con la obra pública prácticamente paralizada.

Tras una evolución al alza durante los seis primeros meses del año, cuando se crecía a un ritmo cercano al 11%, el segundo semestre se ha caracterizado por un estancamiento de las cifras, incluso con una ligera caída en el acumulado de julio a diciembre del 0,2%, en comparación con el mismo período de 2018.

Así mismo, esta situación de debilidad podría prolongarse en 2020, año que se prevé cerrar con un crecimiento del consumo de cemento en el entorno del 2%, según la patronal del sector Oficimen.

Por otra parte, el sector ha exportado todo el año pasado un total de 6.232.043 toneladas de cemento, lo que implica un descenso del 23% que se debe principalmente al alto coste de la energía para producir este material.

Al tiempo, las importaciones se han duplicado en el último año, hasta rozar el millón de toneladas en 2019, mientras que la producción nacional de cemento se ha elevado un 2,6% el año pasado.