La norma modifica el trámite informático de registro y control.

Según Feteia-Oltra, la denegación de expediciones da lugar a desvíos en el trafico de mercancías.

Los transitarios españoles están preocupados por lo que consideran un funcionamiento mejorable de los puestos de inspección fronteriza que repercute negativamente en su labor.

Los principales problemas que se producen en los PIFs, según se deduce de las conclusiones que ha arrojado la reciente reunión de la Comisión Marítima de Feteia-Oltra en Madrid, tienen que ver con la actitud negativa y en algunos casos “pasiva” de los funcionarios adscritos a los servicios paraaduaneros, así como el excesivo rigor en la interpretación de la normativa cuando se realiza la inspección de las mercancías.

En este sentido, la denegación de expediciones da lugar a desvíos en el tráfico de mercancías, como pescado o cítricos que se consumen en nuestro país, así como exportaciones de madera por puertos franceses.

De igual modo, los transitarios también denuncian indefensión en la mayoría de los rechazos, ante la falta de justificación técnica y jurídica de los mismos, o la falta de funcionarios en los PIFs de algunos puertos y aeropuertos, lo que provoca retrasos y costes adicionales.

Así pues, con el fin de mejorar la rápida disponibilidad de las mercancías en las aduanas, Feteia-Oltra reitera la necesidad de poner en marcha de manera efectiva la Ventanilla Única Aduanera (VUA), para conseguir la solicitud de intervención única y el posicionamiento de la mercancía objeto de control en un mismo lugar e inspeccionada por todas las autoridades de forma simultánea, y expondrá todos estos problemas a las autoridades en una reunión que solicitará al efecto.