Renfe se segregará en cuatro compañías

La ministra española de Fomento, Ana Pastor, ha defendido, durante la feria Innotrans celebrada en Berlín, la internacionalización del sector ferroviario, como generador de empleo y activador de un ámbito industrial en el que «empresa pública y privada van de la mano».

La creciente presencia española, sea en redes de transporte urbano de todo el mundo como en trenes de alta velocidad o proyectos infraestructurales, no sólo genera «riqueza a esas empresas», sino que crea empleo dentro del país, según ha recordado Pastor.

España es una «potencia mundial en el ámbito de la alta velocidad», ha indicado la ministra desde la feria, con 2.758 expositores de 55 países dedicados a la tecnología e innovación del transporte, como Alstom, Bombardier Transportation o Siemens.

La línea defendida por Fomento, a escala nacional, es la optimización de proyectos «eficientes» y «no faraónicos», en lo que entra la proyectada compra de 30 nuevos trenes de alta velocidad. «Hemos planificado la compra de 40 nuevos trenes de aquí al 2018, de los cuales unos 30 serán trenes de alta velocidad y el resto de ancho variable».

La ministra ha apuntado que, a pesar de la crisis, siguen en pie todos los proyectos previstos en ese ámbito, mientras crece la presencia internacional de empresas españolas implicadas en infraestructuras, electrificación, seguridad o construcción de trenes.

Proyectos con participación española

Exponente de esa internacionalización son las obras de los nuevos metros de Panamá y Santo Domingo, más otros proyecto en Ankara, Sao Paulo, Quito, Hanoi y Bogotá, así como las ventas de nuevos trenes Talgo destinados a Arabia Saudí.

«Estamos en muy buena posición, pero son muchos los países del mundo donde también se está trabajando», ha advertido Pastor, para citar a México entre los objetivos prioritarios de las empresas españolas, debido a su ambicioso programa de ampliación de infraestructuras.

El país americano tiene prevista una inversión de más de 100.000 millones de dólares en los próximos años, ha recordado la ministra, quien ha citado asimismo la amplia presencia de empresas españolas en Estados Unidos, Canadá o Medio Oriente.

«La experiencia de Renfe o Adif en la gestión y explotación de las infraestructuras son un buen ejemplo para otras compañías», ha destacado la ministra, para quien «es importante» que, en España, «el sector público y el privado vayan de la mano».

Por otro lado, la ministra ha rehuido avanzar detalles sobre las cuentas para su departamento en los próximos presupuestos .«Eso depende del ministro Montoro», ha declarado, aunque también ha expresado su confianza en que se puedan continuar, como hasta ahora, todos los proyectos.

«Hubo momentos en que se podría haber sido algo más prudente y no haberse aprobado lo que denomino obras faraónicas», y ha añadido que la gestión de Fomento se orienta ahora hacia una «inversión del dinero público en infraestructuras que tienen retorno e interés económico y social».