El transporte y la movilidad deben ser asequibles para todos, independientemente del lugar de Europa en el que vivan.

La Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles, Acea, ha recopilado los principales desafíos a los que se enfrenta la industria de la automoción europea a medida que avanza en la transición hacia un transporte neutro en carbono.

Uno de los principales impulsores del cambio es la necesidad de responder a las actuales preocupaciones medioambientales de la sociedad. Desde Acea, creen que será posible conseguir un transporte por carretera completamente neutro en carbono, probablemente para el año 2050.

Esto requiere numerosos cambios en las próximas décadas y la implementación del nuevo Pacto Verde Europeo, para lo que Acea ha diseñado un plan. El primer paso, según los fabricantes, sería que los responsables políticos dejaran de imponer el uso de una tecnología específica y no prohibieran vehículos que aún pueden contribuir a la reducción de emisiones.

No se puede imponer el uso de una tecnología específica, ni prohibir vehículos que aún pueden contribuir a la reducción de emisiones.

Además, es necesaria una amplia red de puntos de recarga y estaciones de repostaje en la Unión Europea para favorecer el desarrollo de vehículos propulsados por energías alternativas. Por otro lado, las nuevas tecnologías de bajas emisiones son todavía demasiado costosas y lo seguirán siendo en un futuro cercano.

Para garantizar que esos precios tan elevados no ralenticen la renovación de las flotas, desde la Asociación reclaman nuevos programas de ayudas económicamente sostenibles tanto para los usuarios de turismos como de vehículos comerciales.

Por encima de todo, el transporte por carretera y la movilidad deben ser asequibles para todos, independientemente del lugar de Europa en el que vivan o de su situación financiera. De igual modo, el Pacto Verde debe servir para fortalecer la competitividad global de esta industria.