Amenazar con la destrucción de los pórticos de control de la Ecotasa fue una de las medidas de presión tomadas por el sector agroalimentario del noroeste de Francia para frenar su implantación. Así, apareció el pasado mes de octubre en la web de venta en línea “Le Bon Coin” un anuncio de venta de las piezas del pórtico de Pont-de-Buis-lès-Quimerch, en Bretaña, que se encontraba en perfecto estado, tal y como informa el diario francés «Le Figaro«.

El anunció se presentó con una imagen de la estructura y se fijó el precio en 2.000 euros. “Piezas de un pórtico de la ecotasa desmantelado esta semana”, se leía. «Material de aluminio inoxidable a recoger en la zona de descanso Pont-de-Buis, trabajo de carga incluido», bromeó el vendedor con el seudónimo de «bzhmouve».

Tras las amenazas a los puestos de control del cobro del impuesto mediambiental, los pórticos han sido vigilados durante las 24 horas durante el miércoles 16 de octubre, un día después de que se publicara el anuncio.

El pasado 2 de agosto ya se tumbó uno de los pórticos de la N12 de Guiclan, cerca de Morlaix, en Bretaña. La semana anterior, se había dañado otro portal en Melgven, entre Quimper y Lorient.

Suspensión pero no supresión del impuesto

Varias empresas de los sectores alimentarios y agrícola de Bretaña, se movilizaron para solicitar la derogación de la ecotasa, que estaba previsto que entrara en vigor el 1 de enero de 2014. Se postulan contrarios a un impuesto que debería reportar 1,2 millones de euros para el Estado. 

Finalmente el pasado miércoles, el primer ministro francés, Jean-Marc Ayrault, comunicaba formalmente que el Gobierno francés retrasa de nuevo la entrada en vigor del impuesto verde de la ecotasa por el uso de las carreteras francesas. Se trata por tanto, de una suspensión, «no de una supresión«, de la entrada en servicio del nuevo impuesto, «para darnos el tiempo necesario para establecer un diálogo a nivel nacional y regional«, ha apuntado el primer ministro francés