Los últimos dos años han sido un caso de estudio perfecto sobre la fragilidad de las cadenas de suministro. Estas complejas e invisibles redes, encargadas nada más y nada menos que de poner comida en nuestras mesas, coches en nuestras carreteras y televisiones en nuestras casas, se han visto afectadas por alteraciones tan constantes como disruptivas: una pandemia, congestiones portuarias, agitación política e incluso una guerra.

Aunque las perturbaciones han sido graves, los problemas que han generado no son nuevos. Más bien, se han exagerado los subyacentes y se ha puesto de manifiesto fallos sistémicos en la forma en la que fabricamos y distribuimos los bienes y productos a los que tanta gente espera acceder de manera sencilla.

Los datos han sido un aliado crucial para comprender y mitigar estas alteraciones, pero, por desgracia, no siempre se comparten de manera efectiva a través de la cadena de suministro. No se trata solo de la tecnología empleada, sino de los humanos que hacen uso de ella y toman decisiones en base a sus análisis.

El aforismo «una marea alta levanta a todos los barcos», atribuido a John Fitzgerald Kennedy, busca trasladar la idea de que una mejora en la economía en su conjunto beneficiará a todos sus participantes a título individual. Si ganamos todos, yo también gano.

Esto aplica a nuestro caso: en plena economía digital, de nada sirve que una empresa se cuelgue la medalla de la digitalización y sea capaz de trabajar con datos. También debe considerar cómo ofrecerlos de una manera más fácil para todas las partes de la cadena de suministro. Mejorar la alfabetización de datos de una empresa es mejorar la alfabetización de datos de toda la cadena. Hay un elemento de responsabilidad individual que afecta a todo el ecosistema.

De nada sirve que una empresa sea capaz de trabajar con datos. También debe considerar cómo ofrecerlos de una manera más fácil para todas las partes de la cadena de suministro.

Siempre habrá interrupciones y problemas. Pero las cadenas más ágiles y resistentes serán capaces de responder antes e incluso adelantarse. Aunque la toma de decisiones basadas en datos es hoy más importante que nunca en el sector, no debemos olvidar que un equipo es tan fuerte como su jugador más débil. Las empresas deben mirar más allá de sus capacidades internas, considerando la capacidad de sus partners y proveedores.

Haciendo visible una red transparente

Uno de los grandes retos que han abordado las empresas es dotar de visibilidad a la cadena de suministro. Cuando procesos tales como la gestión de inventarios se subcontratan regularmente, tener una visión clara y en tiempo real de la red de distribución puede ser complicado. Como resultado, tomar decisiones informadas se vuelve más difícil todavía.

Y los responsables de las cadenas de suministro deben poder tomar las decisiones correctas, rápidamente y de manera precisa. De acuerdo con Gartner, el 60% de ellos esperan y desean poder tomar decisiones más rápidas, precisas y coherentes en tiempo real en el futuro. El acceso a los datos adecuados ofrece a las empresas la capacidad no solo de entender la evolución de la oferta y demanda, sino también los factores detrás de esos cambios.

El acceso a los datos adecuados ofrece a las empresas la capacidad no solo de entender la evolución de la oferta y demanda, sino también los factores detrás de esos cambios.

Pero no significa que los datos de la cadena de suministro no estén fácilmente disponibles. Incluso la más sencilla de las redes de logística implica a varias partes, todas creando sus propios datos y almacenando información crítica en el estado de su parte del viaje. Sin embargo, la recopilación y el tratamiento avanzado de datos es solo uno de los retos a los que se enfrentan los operadores de la cadena de suministro.

No significa nada si toda la red de la cadena de suministro no se puede usar de manera efectiva. Más allá de adoptar la tecnología y los procesos adecuados, las empresas con cadenas de suministro complejas deben también considerar la alfabetización en datos de las organizaciones con las que están conectadas

El lenguaje de los datos en la cadena de suministro

La alfabetización en datos es la habilidad de leer, trabajar, analizar y comunicarse con los datos. A medida que se democratiza el acceso a los datos y las empresas los usan más para tomar decisiones, las expectativas sobre los conocimientos en datos de los empleados aumentan.

El estudio Data Literacy: The Upskilling Evolution ha revelado que se prevé que la alfabetización en datos será la habilidad más demanda en 2030. De hecho, el 85% de los directivos cree que será esencial en el futuro, tal y como lo es el ser capaz de utilizar un ordenador… pero solo el 11% de los empleados confían plenamente en sus habilidades de la alfabetización en datos.

Esta diferencia entre expectativas y capacidades es todo un reto. Pero dado que la eficiencia de la cadena de suministro depende, al fin y al cabo, de la disponibilidad y comprensión de datos e información, el problema es aún mayor. Sobre todo, cuando esos datos deben ser compartidos con multitud de proveedores a lo largo de toda la cadena. Si esos proveedores son incapaces de utilizar esa información de manera efectiva, los datos se devalúan rápidamente.

Si la capacidad de la cadena de suministro para utilizar datos de manera efectiva es un problema, ¿no convendría mejorar nuestra alfabetización de datos, como sector? Es el momento de actuar, de manera proactiva, para mejorar la competitividad del sector.

 

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