Peajes portugal

Asociaciones de usuarios lusos han anunciado un «día nacional de lucha» en febrero para reclamar la supresión de los peajes en las principales autopistas de Portugal y para evitar la implantación de otros nuevos. Los representantes de las principales entidades de usuarios portugueses decidieron convocar esta protesta después de conocer que el Gobierno luso estudia la introducción de nuevos peajes en otras autovías del país.

Así lo ha adelantado el Partido Social Demócrata portugués, al reconocer que el Gobierno del país implantará estos nuevos peajes tras crear un «nuevo modelo» para las autovías que pasaron a ser de pago recientemente. Esta propuesta forma parte de los compromisos del Gobierno luso en el acuerdo de reformas estructurales y recortes firmado con la Unión Europea a cambio del rescate financiero de 78.000 millones de euros.

Las asociaciones de usuarios exigen un estudio «serio e independiente» sobre las consecuencias de los peajes que empezaron a implantarse a partir de octubre de 2010. Estas carreteras son las de Costa da Prata, Gran Oporto y la A-28, en el norte de Portugal, y otras cuatro autovías más que pasaron a ser de pago en 2011: la A-22, que une el Algarve y Andalucía; la A-23, que cruza el Alentejo; la A-24, colindante con Galicia, y la A-25, próxima a Salamanca.

Desde que se convirtieron en autopistas de peaje, el tráfico en todas ellas se ha reducido de media en un 40%, según estadísticas oficiales. Conductores, transportistas y empresarios del sector turístico, tanto de España como de Portugal, han criticado esos peajes en repetidas ocasiones y han solicitado su desaparición.