El fabricante chino BYD presentará en el SIL 2019 su primera furgoneta eléctrica para el mercado español, llamada a revolucionar el reparto de última milla, que empezará a comercializarse a finales de año.

El modelo T3, de 4,4 metros de largo y una altura de 1,8 metros, alcanza una velocidad máxima de 130 km/h y tiene una capacidad de entre 1.600 y 3.500 litros, dependiendo de si se trata de la versión con una o dos filas de asientos. Su motor le aporta una potencia de 80 CV, con un par máximo de 310 Nm.

Este vehículo comercial ofrece un aumento de la productividad y reduce los costes operativos. Con un sistema de frenos regenerativo, que supone un desgaste menor, utiliza baterías de hierro-fosfato, que no producen residuos tóxicos y le proporcionan una autonomía de 250 kilómetros, manteniendo el 80% de su capacidad después de 4.000 ciclos de carga.

Este tipo de baterías son también totalmente resistentes al fuego y completamente reciclables, con una duración de hasta 30 años. En lo que se refiere al ahorro de combustible, asumiendo que se recorren unos 160 kilómetros diarios seis días a la semana con el vehículo, sería de unos 3.280 euros anuales.

En comparación con un vehículo convencional, esta unidad ofrece un ahorro de unos 1.950 euros en actividades de mantenimiento. En este sentido, sus características garantizan unos menores costes de mantenimiento del sistema de propulsión, así como un menor desgaste y un ahorro en piezas.