En su Presidencia del Consejo de la Unión Europea durante la primera mitad de 2019, Croacia se ha fijado unos objetivos poco ambiciosos y continuistas en el ámbito del transporte y la logística.

La Presidencia croata quiere jugar todas sus bazas a la mejora y finalización de la red transeuropea de transporte, principalmente por medio de sendas propuestas para la racionalización de las medidas destinadas a avanzar en la finalización de la red y para el Mecanismo Conectar Europa para el período que va de 2021 a 2027.

De igual modo, la sostenibilidad del transporte marítimo será otra de las principales líneas políticas de la presidencia croata, con el fin de seguir impulsando la estrategia de reducción de emisiones contaminantes en este modo, con el objetivo de recortarlas en un 50% para 2050.

Al tiempo, Croacia también trabajará en documentos que garanticen la conectividad, el establecimiento del mercado único digital funcional y la digitalización, mientras que en el ámbito del transporte terrestre, la Presidencia dará prioridad a la propuesta sobre los derechos de los pasajeros ferroviarios.

Sin embargo, también en el terreno del transporte por carretera, aún está pendiente la definitiva aprobación del Paquete de Movilidad por el Parlamento Europeo, algo que se debatirá este mes y que, a la vista de las últimas declaraciones públicas de algunos responsables de la Comisión Europea en este ámbito, sigue generando roces, especialmente en la regulación de la obligación de que los camiones regresen a sus países de origen al menos cada ocho semanas y en la nueva regulación del transporte combinado.