La sostenibilidad es un valor alza en la gestión de las cadenas de suministro, incluso en momentos de tanta dificultad como el actual.

Diversas empresas siguen apostando pese a la crisis sanitaria por controlar las emisiones contaminantes de sus diferentes actividades logísticas en una tendencia en auge y que se configura, junto con la resiliencia y el uso intensivo de las nuevas tecnologías, como algunos de los pilares en que se sustentará la nueva gestión logística que habrá de surgir tras este momento de profunda transformación.

En este contexto, Procter and Gamble da un nuevo paso en su camino hacia la sostenibilidad, tras anunciar el pasado verano su compromiso de llegar a ser neutral en carbono a nivel global en 2030.

Así pues, la compañía ha hecho público su objetivo de mejorar la eficiencia de las emisiones asociadas al transporte de sus productos terminados en un 50% para 2030 frente a la línea base de 2020.

Según la multinacional, con esta medida consolida la apuesta de su departamento logístico por los datos y la transparencia, pilares que quiere convertir en fundamentales para obtener una ventaja competitiva en los distintos mercados internacionales en que tiene presencia uno de los mayores fabricantes de productos de consumo del mundo que cuenta en su portfolio con marcas como Fairy, Dodot, Gillette o Ariel, entre otras.