Desatados los rumores y confirmados por ambas compañías la semana pasada, los consejos de administración PSA y FCA han llegado a un acuerdo definitivo para consumar su fusión a partes iguales con el último día de octubre.

Tras el acuerdo de los máximos dirigentes de ambas marcas, ahora solo quedan los flecos técnicos que habrán de solucionarse para la creación de un nuevo gigante de la industria automovilística que acumula unas ventas conjuntas de 8,7 millones de vehículos e ingresos de en torno a los 170.000 millones de euros.

PSA y FCA estiman que la unión de ambas compañías generará unos beneficios en sinergias de 3.700 millones de euros, gracias, sobre todo, a una eficiente distribución de sus inversiones para plataformas, cadenas cinemáticas y tecnología, de tal modo que se estima que el 80% de las sinergias se conseguirán en un plazo de cuatro años.

Así mismo, los accionistas de cada uno de los grupos tendrán un 50% de la entidad resultante que se creará tras la fusión a través de una compañía matriz radicada en los Países Bajos.

De igual modo, está previsto que el consejo de administración de la unión esté integrado por un total de once miembros, de los que cinco serán nombrados por Fiat, y entre los que se encontrará John Elkann como presidente, mientras que otros cinco serán de parte de PSA, con Carlos Tavares como consejero delegado y miembro del consejo para un período inicial de cinco años.