La situación provocada por la pandemia exige que toda la sociedad arrime el hombro para superar una situación que amenaza con prolongarse en el tiempo.

En este marco, el presidente de Puertos del Estado, Francisco Toledo, ha pedido a la Plataforma de Inversores en Puertos Españoles, PIPE, en la última junta de la organización a la que ha acudido como invitado, que «invierta sin temor para conseguir que la reactivación sea más vigorosa».

Para el organismo, la contribución de los inversores privados «es esencial para el buen funcionamiento de la colaboración público-privada, que tan buenos resultados ha dado en el desarrollo de las infraestructuras portuarias».

De igual manera, También les ha pedido que hagan llegar a Puertos del Estado el plan de inversiones privadas que tienen previsto para los próximos cuatro años.

Los inversores insisten en la bajada de tasas

En relación con una posible bajada de tasas que viene demandando Pipe desde hace meses, Toledo ha asegurado que es un tema que hay que estudiar con mucho detenimiento porque una bajada generalizada puede desequilibrar el sistema, ya que, según los cálculos de Puertos del Estado, el 89% de los beneficios del sistema portuario proviene de nueve autoridades portuarias, mientras que las 19 restantes aportan el 11%.

Al respecto, Pipe estima positiva la reducción de las tasas portuarias que ya se ha producido durante la pandemia, teniendo en cuenta que las Autoridades Portuarias gozan de buena salud financiera, toda vez que, a juicio de su vicepresidente ejecutivo, José Luis Almazán, “la reducción de la tasa de ocupación en un 30% permitiría reducir el coste del paso de las mercancías por los puertos españoles”.

Por esto, Toledo, por su parte, apuesta por una bajada selectiva en aquellas Autoridades Portuarias cuyos resultados económicos lo puedan permitir.

Así mismo, los inversores portuarios defienden las medidas adoptadas por Puertos del Estado y el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, aunque, en su opinión, requieren, además, “de una adaptación al verdadero horizonte temporal del impacto de la pandemia».