El tiempo juega en contra de Pullmantur Cruceros, que tras declararse en concurso de acreedores el 31 de julio de 2020, sigue negociando con sus acreedores para evitar un proceso de liquidación.

Una de sus bazas para ello es conseguir la entrada de nuevos inversores en la compañía antes de que acabe 2021, para poder reanudar la actividad, tal y como señala el diario Vozpópuli.

De momento, se han devuelto más de 15 millones de euros a los clientes que habían adquirido billetes de cruceros que tuvieron que ser suspendidos por la pandemia, y se ha pagado un millón y medio en bonos de viajes para los que prefirieron cambiar sus pasajes.

No obstante, todavía no se han hecho efectivos todos los pagos a los clientes, ni las indemnizaciones al personal. El principal accionista, Royal Caribbean, ha acordado junto a la administración concursal, Data Concursal, un pago de 30 días por año trabajado a los afectados por el ERE, un total de 292.

Sin embargo, un grupo de 34 empleados ha impugnado judicialmente el expediente, aprobado el 30 de abril, por entender que «se ha tramitado en fraude de Ley, y por lo tanto puede ser nulo de pleno derecho«.

Los empleados han alegado que, en el marco de la mesa de negociación, Royal Caribbean debía haber aportado documentación económica, conforme a la normativa que regula los Expedientes de Regulación de Empleo, al estar ante un posible grupo laboral de empresas entre Pullmantur y Royal Caribbean.

Los trabajadores denunciantes lamentan igualmente que no se haya firmado un expediente responsabilizando del pago de las indemnizaciones a Royal Caribbean, pues según explican, tendrán que ser asumidas por Fogasa.

Asimismo, según recoge Merca2, el juez a cargo ha optado por suspender las facultades patrimoniales de la naviera para otorgárselas a la administración concursal, tras expirar también el plazo de seis meses para garantizar la viabilidad de la empresa.