El Grupo Punch ha confirmado la presentación de una oferta vinculante para adquirir las instalaciones de Nissan en Cataluña: Zona Franca, Sant Andreu y Montcada.

Estos centros encajan perfectamente con su proyecto, que requiere mano de obra cualificada y una sólida base de proveedores. En este sentido, se pretenden mantener la mayoría de empleos, garantizando 1.000 puestos hasta finales de 2023 y 2.000 hasta finales de 2025.

La inversión prevista en nuevas instalaciones, productos y tecnología de hidrógeno ascenderá hasta los 650 millones de euros, tal y como han confirmado desde la empresa, comprometida con un futuro libre en carbono.

Punch, 100% propiedad de la familia Dumarey de Bélgica, es un grupo independiente con 40 años de experiencia en la industria automovilística y tecnológica.

Siete propuestas

La comisión que trabaja en la reindustrialización de las plantas está estudiando un total de siete proyectos, entre los que están los de otros dos fabricantes asiáticos de vehículos.

Por un lado esta la alianza de fabricantes como QEV, Inzile o Volta que han hecho público su interés por las instalaciones de Nisaan, que se enfocaría a componentes de la electromovilidad. Otro es el fabricante de motocicletas eléctricas Silence, que desde un primer momento mostró su interés. Tabién están Ronn Motor y ahora Punch, que pretenden seguir produciendo vehículos y que podrían reutilizar parte de las instalaciones.