Kimberly-Clark, empresa especializada en la higiene, salud y cuidado personal, con marcas tan conocidas como Kleenex, Scott o Huggies, ha renovado su contrato con RedPrairie para la actualización de su sistema de gestión de almacén, SGA, en más de una veintena de almacenes y centros de distribución.

Hace más de 10 años, en dichos centros ya funcionaba una versión anterior del SGA de RedPrairie. En España y Portugal Alfaland es el socio tecnológico de RedPrairie, proveedor de soluciones de productividad.

Kimberly-Clark está coordinando con RedPrairie la actualización de su SGA a la versión más moderna de este, en un plan que se desarrollará a lo largo de 20 meses.

En ese tiempo se implantará la actualización en 21 instalaciones logísticas y de almacenaje de la multinacional. De ellas, 10 son gestionadas por operadores logísticos, 3PL, y las 11 restantes son plantas de producción de la propia Kimberly-Clark, de ellas 2 son gestionadas a su vez por 3PLs.

A esta complejidad de plataformas operadas por compañías diferentes se une la variación de tamaño de las mismas, que va desde los 30.000 a los 160.000 m². Asimismo, se incorpora a la gestión y manejo interno de la mercancía que van desde el almacenamiento y la recuperación automatizados hasta la integración en algunos con copackers e incluso el uso de diferentes idiomas al estar en diferentes localizaciones mundiales.

Para modernizar sus almacenes, Kimberly-Clark ha sustituido sus servidores locales por un data center. Este cambio simplifica la programación necesaria y reduce al mínimo los riesgos de interrupciones puesto que antes, si se detectaba un error, una plataforma completa quedaba fuera de servicio mientras los técnicos localizaban el origen del problema y lo solucionaban.

De esta forma ahora hay un solo juego de código, sin códigos específicos en cada instalación y si hay un cambio, solo una persona lo aprueba, con lo que toda la funcionalidad está normalizada.

Actualización del sistema de gestión del almacén

De cara a la actualización del SGA, Kimberly-Clark y RedPrairie han establecido un equipo de supervisión corporativo integrado por especialistas en tecnologías de la información, operaciones de distribución, abastecimiento, gestión de la cadena de suministro y finanzas.

A su vez, en cada instalación se creó un equipo interdisciplinario de una decena de personas de las áreas de distribución, inventario, etc.

Una vez que el SGA actualizado de RedPrairie funciona correctamente en la primera instalación, los miembros el equipo interdisciplinario se trasladan a la siguiente instalación para explicar su experiencia y ofrecer asesoramiento. Así, sucesivamente, el proceso continuará en las 21 instalaciones de modo que cada equipo puede aprender de sus predecesores y transmitir el conocimiento acumulado.

El objetivo final de Kimberly-Clark es tener un modelo probado, estandarizado y replicable.  De hecho se podría elegir a uno de los trabajadores de cualquier almacén y enviarlo a otro y podría cargar los vehículos con el nuevo SGA en cinco minutos.