Renfe garantiza que el expediente de regulación de empleo universal y voluntario que prevé iniciar el próximo año, al que espera que se sumen unos 300 empleados, el 2,2% de la plantilla total, «será pactado y voluntario», según ha indicado el presidente de la compañía, Julio Gómez-Pomar.

En su comparecencia en la Comisión de Fomento del Congreso, ha ratificado «el compromiso claro con el mantenimiento del empleo» de Renfe y de las nuevas sociedades en que se segregará a partir de enero.

Así, Gómez-Pomar rechazó que «Renfe vaya a despedir a 300 trabajadores». Según explicó, la empresa «va a llevar a cabo un proceso por el que de forma pactada unos 300 empleados podrán optar por acogerse al ajuste«. Este número de efectivos representa alrededor del 2,2% del total de empleados de la operadora.

«Tenemos un compromiso claro con el empleo y el ERE será un proceso pactado y voluntario«, subrayó el presidente de la compañía ferroviaria. El presupuesto de Renfe para 2014 contempla una partida de unos 15 millones de euros para atender al coste de este ajuste de personal voluntario y universal.