Se van desvelando claves del ERE propuesto por Renfe. Aunque faltan condiciones por concretar y los sindicatos esperan negociar, Renfe ya ha adelantado algunos planteamientos importantes de cara a reducir la plantilla. De la reunión mantenida este lunes con los sindicatos, se puede extraer como conclusión principal que el ERE propuesto es universal y voluntario, como ya se adelantó en su momento, y afectará a unas 500 personas en 2013, el 4% del total de unos 14.900 empleados con que cuenta actualmente.

Los sindicatos señalan que después de 2013 “se verá si hay más despidos, en función de lo que marquen los Presupuestos Generales del Estado para 2014″. La indemnización, en principio, sería la marcada por la ley de 20 días por año trabajado con un máximo de uno.

Los sindicatos señalan también que no se define una tasa de reposición de trabajadores para 2013, sino que la empresa únicamente se limita a señalar que se “verá después”. En todo caso, aseguran que dicha reposición no se aplicaría ni en organismos corporativos, ni en mercancías, sino sólo en las áreas de viajeros y de talleres de la empresa. La empresa argumenta que la plantilla está sobredimensionada, hay desubicaciones geográficas y bajo aprovechamiento de personal.

Por su parte, CCOO ha expresado la necesidad de que cualquier ERE contenga una tasa de reposición, de modo que en Renfe no se pierda empleo y no se debilite la empresa, que “tiene la plantilla cuantitativamente más reducida de Europa, y cualitativamente de las de edad media más alta de Europa, además de ser la más productiva de Europa”, según señalan.

Esta cuestión está unida también, para CCOO, al modelo de segregación en Sociedades Anónimas, «que no es admitido por contener datos y un planteamiento que justifiquen una mayor eficiencia con la actual gestión«.